2 Corintios 10:1 al 18 Hay muchas diferencias en el trabajo que realizan los pastores, incluso dentro de un mismo ministerio. Por eso, cuando visitamos una de estas ciudades, respetamos el trabajo realizado por el pastor local. Sin embargo, es cierto que preferimos los milagros a las palabras duras. Tengamos cuidado de no juzgar por las apariencias, porque estamos seguros de que todos pertenecemos a Cristo. Algo importante a resaltar es que no nos alabamos a nosotros mismos, pues la alabanza debe venir de Cristo y nunca de nosotros mismos. E incluso cuando los recibimos, estos elogios deben acercarnos a Cristo y nunca alejarnos de él.

