Efesios 4:1 al 32 Vivir en Cristo realmente requiere paciencia. Necesitamos paciencia para aprender cuál es el evangelio correcto, entre tantos que están equivocados, y alcanzar la madurez al aplicar este evangelio en nuestras vidas, que nos hace sentir más cerca de Dios. Con esta convicción debemos mantenernos firmes en la verdad, especialmente cuando los problemas intentan desanimarnos. Ya no vivimos como el mundo, sino que hemos abandonado la antigua vida, sin posibilidad de regresar. Nuestra mente se renueva en Cristo y somos guiados por la verdad, controlando nuestras emociones para no volver a ser como antes y para no entristecer al Espíritu Santo, que ya ha hecho tanto por nosotros.

